Miércoles, el día en que todo cuesta 1€ en la cervecería LOS 100 MONTADITOS. Allí fuimos, salida económica y típica en Madrid.
Ahora bien, ¿los 100 montaditos? Una especie de mexicanitos a caballo, con bigote y pistolas en sus piernas corriendo en pleno desierto mexicano, a lo lejos se ve un cactus sediento a quien el sol no deja de respirar.
Interesante teoría pero no:
· Montaditos: pan, relleno y pan. Es decir, un sándwich al que se llama montadito porque el rellenito está montadito al pancito, capisci? La cuestión es que los rellenos van desde SOBRASADA IBÉRICA, GAMBAS, SALMÓN y TORTILLA DE PAPAS a CHOCOLATE CON ALMENDRAS o FRUTOS ROJOS.
· 100: son las variedades
Los miércoles es día de rebajas, para hacer frente a la crisis europea y contribuir a la gripe porcina, pues toda la juventud madrileña y extranjera se da cita allí. Y allí fui yo, me probé 3 variedades, y como si de ser obsesivo se tratara hasta que no pruebe las 100 no me vuelvo a Argentina. Ya me quedan 97.
Mis elecciones fueron: SOBRASADA IBÉRICA con QUESO IBÉRICO, SALMÓN con CEBOLLA CRUJIENTE y, de postre, CHOCOLATE CON LECHE y CHOCOLATE BLANCO con ALMENDRAS; manjares. Además compartimos con Rebe y Xime unas patatas fritas grrriquisimas, aunque no como las de Brujas de BELFRY.
¿Qué más en mi miércoles? Facultad, por supuesto. Día de Estadística y de Rocío Fernández Ballesteros. En estadística la paso bien, aunque mi razonamiento matemático nunca se ha destacado. De todos modos, ya me he prometido que la matemática no me va a ganar. Le he dado entidad personal a la muy pícara, es ella vs. yo: cohen vs. rossi. ¡Venceremos!
Con R F Ballesteros, docente a quien cada día admiro más, no sólo por su conocimiento, sino por su didáctica, dinámica y organización, sino también porque, si es que están involucrados aspectos transferenciales, le tengo afecto. Con ella hicimos técnicas de role – playing y discutimos sobre primeras entrevistas, auto – registros, habilidades sociales y evaluación psicológica.
Volví a mi casa, almorcé y me salté para CHUECA a encontrarme con Teresita Lamadrid. Su piso, arriba del restaurante LA DIVINA COMIDA, es un sitio muy acogedor. Allí estaba, la cubana que se dedica al coaching en Neurociencias organizando un proyecto de investigación con un rosarino que había sido tribunal evaluador del concurso de Andrea Pujol para la titularidad de Psicología Laboral en la U.N.C. Como no podía ser de otro modo hablamos de Psicología y qué hacía aquí y quedamos en que íbamos a llamarnos para encontrarnos.
Muy contrario a lo que yo me imaginaba de Teresita, una típica cubana, por tanto morena, corpulenta y de rulos desteñidos por la sal de la vida, me encontré con una mujer de tez blanca, rubia y delgada…En fin, afuera las preconcepciones.
Terminada la reunión me dispuse a conocer CHUECA. Un barrio lleno de diseño, restaurantes alternativos y librerías de buen gusto. Artístico. Como buen barrio gay.
Y, circularmente, montaditos.
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