Revolución de Mayo, cumple de Gime Bordas y última semana de clases en la Autónoma.
Muerta de sueño del viaje inolvidable del fin de semana tuve que arrancar por la mañana temprano con trabajos que habían quedado olvidados sábado y domingo. Habida cuenta, además, de que es la última semana de clases y los finales comienzan la semana que viene.
Fue como tener un insight, de pronto decir: “¿ya? ¿Se termina?”, posterior depresión. Pero como uno no puede venirse abajo una semana antes de terminar y menos cuando hay tanto que hacer, recurrí a mis mecanismos de defensa maníacos para hacer frente a la situación y arranque, como buena obse a toda máquina con las obligaciones y los horarios. Después de todo, en algún momento debía ponerme las pilas y comenzar, ¿no?
Así como en Madrid son 3 meses de invierno y 9 de infierno (lo cual es cierto, doy fe). Mi beca fueron 4 meses de viaje (próximamente 5) y 1 mes de estudiante.
Hoy fue la penúltima clase de Sociología, la última clase en la que vi a Manu (mi compañero, primer amigo en Madrid y colega de Puerto Rico). La pasamos muy bien y disfrutamos de la clase. Por la tarde asistí a Epistemología, el último práctico donde expusimos los trabajos de la asignatura. Volví a mi casa, casi en un intento de negación de la situación y me senté a estudiar.
26 – 05 – 09
Ahora si fin de clases de Sociología. Se terminó sin pensarlo, en un abrir y un cerrar de ojos. Penúltimo día de Evaluación e Intervención Psicológica. Tenía ganas de sacarme una foto con mi curso de Evaluación pero no me animé a pedírselo, así que la clase pasó sin penas ni gloria, pero sabiendo, internamente, que iba a rellenar el álbum de mi cabeza con recuerdos de este curso, de RFBallesteros y de las lindas mañanas que pasamos por el Aula 10.
Hoy me crucé con una mesa de promoción de un libro de viajes baratos por Europa, donde vendían una guía a 10€ con información variada sobre: alojamientos, museos, qué visitar, cómo manejarse, etc. de muchos de los países de la Comunidad Europea. Me pareció una buena idea contar con esta herramienta así que me acerqué a conversar con los editores del libro y me lo facilitaron para chequear si es que me convenía y tenía la información que buscaba. Como buena mente analítica que me domina, la miré y me convenció, pero sin embargo les dije que al día siguiente decidiría si comprarla o no, y me fui.
27 – 05 – 09
Miércoles, bendito miércoles. Uno de mis mejores días en la Autónoma. Tomé el coraje de pedirles a mis compañeros de curso que nos tomaramos una fotografía. Todos felices del pedido aceptaron y sellamos el momento con una imagen. Además, RFBallesteros acepto gustosamente a participar de la fotografía y se sentó arriba de la mesa – cual niña – a sonreir. Pusimos automático y, a los 10 segundos, todos lanzamos nuestra mejor sonrisa.
Acto seguido RFB nos dijo: “hoy es mi último día de clases, vamos a la cafetería que les invito algo”. Así fue, todos conversando y compartiendo un café (refresco, zumo o chocolatada) para cerrar el año. Además, es el último año que RFB dicta esta materia porque el plan Bolonia se la elimina de la currícula (una lástima muy grande). De todos modos, es una investigadora de antaño, que pidió no la jubilaran (claro, tiene casi 80) y continua trabajando, estudiando y tal: grossa. Es una mujer muy enérgica, que se mantiene muy bien, de muy buen humor y muy cálida.
Además, no sólo es de rescatar su comportamiento sino también el de mis compañeros. Chavales muy solidarios, cálidos y que siempre me trataron bien. No se si la diferencia en el curso viene dada porque la docente generó un ambiente lindo o porque se dieron las condiciones necesarias para que, entre los chicos, nos llevaramos bien o si paso por ambas cosas (diría mi mamá: no es “o” es “y”).
Después del cafesito partí a mi penúltima clase de Análisis de Datos en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, curso en el que no tuve el agrado de tomar contacto con la gente, excepto con Charly y Salva, dos tíos bien majetes que me ayudarnos mucho. Además, aquí también tuve el agrado de compartir tiempo con Carlos, el profesor, otro tío majete que me brindo mucha ayuda y siempre estuvo predispuesto a todo lo que necesitara – hasta incluso fue él, quien, me firmó la carta para que me extendieran la beca –. Sin embargo, con ellos no me tomé fotografías.
Después de este día de festejos, despedidas y tristezas, tuve el agrado de conocer a Orfelio León, un metodólogo de puta madre del que me leí libros y utilicé para armar algunos proyectitos de investigación. Comencé un curso de Metodología de la Investigación Aplicada a Psicología y Educación para Investigadores Noveles, curso que transcurrirá en el mes de Junio, en 6 encuentros intensivos y que va a ser dictado, nada más y nada menos que por este señor: Orfelio.
Orfelio te da la sensación de que en cualquier momento va a dejar de dar clases para hacer alpinismo en las paredes del curso. Amante de la naturaleza y del turismo (deporte) aventura, lleva vestimentas de montañismo. Ademas, tiene un look muy parecido (físicamente) a Dr. House, sólo que personalmente es muy cálido y muy simpático. Somos 3 personas en el curso, dos futuras doctoras en Psicología y yo, estudiante de grado.
Nos presentó las modalidades del curso, cómo íbamos a trabajar y nos dio las primeras tareas. Entre ellas, ver un capítulo de Dr. House para analizar metodológicamente (Ven gatita, 5ta temporada en www.seriesyonkis.com). Nos presentamos cada uno, no sólo qué hacíamos y demás, sino también qué hacemos y nos gusta hacer en nuestro tiempo libre. Fue muy extraño y agradable a la vez contar qué nos gustaba hacer, te da una bienvenida mucho más amena y te hace sentir cómodo. Extraño, sin embargo, porque no es una conducta habitual en un docente, y menos lo que uno se espera de un grosso como Orfelio.
Concluí mi curso y partí a mi casa para estudiar Epistemología, trabajar sobre mi tesis y dormir.
28 – 05 – 09
Ahora sí, la semana académica ha tocado su fin. Asistí a mi última clase de Análisis de Datos y me volví a mi casa a estudiar y a preparar las cosas para ir a la tarde al Retiro a tomar Tereré con Marcelo (un español de padres uruguayos y parientes argentinos que conoce el mate y nuestras costumbres, pero no el Tereré).
Por la siesta y tarde estudié y más bien a la nochecita (7 pm) partí al Retiro con el tere, las medialunas y cañoncitos con Dulce de Leche y nos sentamos a merendar en el Retiro. Nos quedamos allí hasta las 10.30 que volvimos a mi piso a dejar el mate para salir a LAVAPIÉS a comer algo.
Entramos en un bar llamado MELO’S (típico bar de esta zona) donde probamos una ZAPATILLA: sándwich en pan francés, queso de tetilla y lacón (fiambres de Galicia): EXQUISITO. No obstante, ENORME, así que no lo terminamos, pero quedamos más que satisfechos.
De allí fuimos caminando hasta SOL, tomamos el Metro y volvimos cada uno a su apartamento.
LAVAPIÉS??? DE VERDAD SE LLAMA LAVAPIÉS??? =(
ResponderEliminarque asccco!!! =) hace tiempo no me aparecía por tu blog, y te extrañaba!!
TAS RE LINDA EN LA FOTIS TEFE!! y, quería preguntar? QUÉ TAL ESOS TERERE?? aca ta fresquete apra esos placeres de la vida!
;) te quieroooo, y, pilas! que, si bien falta mennos, QUE EXPERIENCIAS MUJER!! cuantas eprsonitas te lllevas en el corazñon, y cuántos aprendizajes!!
cuidese mucho niña... la espero!
Si, lavapiés; me encanta el nombre...
ResponderEliminarA usted también se la extraña mi estimada Evangelina. Por cierto, tomando conciencia del tiempo me enteré que a la brevedad cumple años...¿qué va a hacer? Voy a extrañar no estar ahí, eh?
Gracias por el cumplido de la belleza =) Los tereré un amor, re bien...Aca con 30º, 32º unos tere vienen barbaros. Más si son disfrutados en el Retiro y con buenas compañías.
FALTA POCO, no? Que depresión...En fin, C' EST LA VIE...
No puedo menos que meterme en la conversación y agregar algún bocado.
ResponderEliminarConcuero con la Lic. Gabetta (de paso cañaso: FELIZ CUMPLEEEE), salis hermosa en las fotos. Madrid, el calor y los uruguayos te sientan bien, jiji!
Preciso un poco más de información para saciar mi curiosidad, ya me contarás...
Un beso amigueta, siga disfrutando y dejese llevar por el frenesí de este último lapso.
Como bien le dijeron a nuestro amigo Jude:
"the minute you let it under your skin, then you begin to make it better"