Hoy es el día de la mujer, mi último día en Paris y el día en que nos reunimos con latinos radicados en la ciudad de las luces para conmemorar los domingos en familia argentinos con un asado argentino con carnes de exportación. La cita fue en Montreuil, en la casa de Luis (filósofo, amigo de Juan). Por supuesto él hizo el asado y nosotros, como no podía ser de otra manera, llevamos el vino. La comida fue muy amena y bien parecida a la carne argentina, aunque no igual. Conversamos un rato, nos reimos y socializamos como si nos conociéramos de toda la vida. Cerca de las 7 volvimos al centro de Paris para hacer un poco de turismo nuevamente, y visitar aquellos sitios que me habían quedado colgados: Louvre, Pompidou y Barrio gay. Ese fue el itinerario hasta las 11 pm que volvimos a lo de Juan para tener nuestra última cena. Quien se sumo a hacer el tour por la ciudad fue Leo, con quien disfr
Con respecto a los lugares que conocí no hay mucho que decir, más que MAGNIFIQUE…
El día estuvo un poco lluvioso y frio, a pesar de que los días anteriores según Juan fueron excepcionales para Paris; soy yo quien trae el soleil…De todos modos, aprovechamos igual para conocer, reírnos y disfrutar de mis últimas horas. No obstante, en el camino del Louvre al Pompidou tuvimos la única discusión con Juan, como siempre por una estupidez. Debo confesar que aunque no la pase bien peleándome con él como cuando teníamos 15 años, disfrute volver a vivir ese momento que parecía tan lejano y ajeno a nuestra personalidad actual. Hay esencias que continúan en nosotros que aunque las modifiquemos son inherentes a los rasgos de personalidad que construimos durante nuestra vida…así que revivir aquellos momentos felices de nuestra adolescencia me hizo sentir y saber que Juan seguía siendo mi amigo eterno, ese flaco rubio de pelo largo que una vez preguntó “Hola, ¿aquí se juega al tenis?” y dio origen a lo que somos ho
Como balance, Paris es la ciudad de las luces, un diamante digno de ser visto y experimentado, una ciudad artística y de narices frías y paradas, aunque del mismo modo una ciudad que posee bastante pobreza, muchos inmigrantes que viven bastante mal y mucha suciedad en los transportes públicos, personas que parecen tener altos grados de agresión así como personas que intimidan con la mirada. Eso si, en Paris mirar a los ojos es un signo de intromisión en la vida íntima de una persona, así que si vas en el metro, sol@, no conoces el idioma y encima no te ubicas bien, mira al piso o al techo para no comprometer tu fantástica estadía por los monumentos e íconos arquitectónicos que le dan vida a la France. Otro consejo es que si uno se obnubila por dichos íconos parisinos, la ciudad no deja de ser lo que es para el turismo mundial, pero si abrimos los ojos en el metro, observamos y al mismo tiempo nos dejamos obnubilar quizá encontremos la esencia y la mezcla perfecta que hacen de Paris la ciudad más visitada del mundo.
FELIZ DÍA MUJERES.
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