08 – 04 – 09
Un día bastante complicado para embarcarse en un tour gratuito de dos horas de caminata, llovía y hacía frio. No obstante, Amsterdam merece ser caminada con o sin lluvia. Es un estilo Venecia, canales entre medio de la ciudad, arquitecturas particulares y costumbres sociales únicas y sumamente llamativas.
El Tour nos llevó por el Red Light, explicándonos el por qué existe esto en Amsterdam, de dónde viene este libertinaje que, al mismo tiempo que es liberalísimo todo está reglamentado. Así fue que nos comentaron que los países bajos fueron muy golpeados por las guerras y el nazismo, motivo por el que una vez concluidos estos hechos la sociedad se reveló y liberó el funcionamiento social de la ciudad, dando lugar a que hoy Amsterdam sea conocida como: “Good girls go to heaven, bad girls to Amsterdam” o más bien como la ciudad del todo vale.
No obstante, la política de Amsterdam y el libertinaje que la caracteriza es, en gran parte, meramente turístico, pues según nos contaba la guía con las políticas de la ciudad Amsterdam es una de las ciudades de menor consumo de drogas del mundo, y uno de los requisitos más importantes para trabajar en un coffee shop es saber español como idioma principal. A su vez, las políticas liberales están comenzando a opacarse por gobernantes conservadores que buscan limpiar la imagen de Amsterdam como el NADA ES IMPOSIBLE, motivo por el que cerraron un tercio de las vitrinas del red light y de los coffee shop, pues Amsterdam no es sólo sexo, droga y rock n’ roll sino que también atesora historias y anécdotas muy interesantes relativas al arte, como Van Gogh, Rembrandt, Arquitectura de primer nivel, la casa de Ana Frank, el barrio judío, etc. y costumbres sumamente interesantes.
En el Red Light nos encontramos con particularidades tales como una guardería en medio de las vitrinas, donde van niños sin ningún problema a socializar con otros niños mientras sus padres trabajan, esculturas anónimas en medio de la ciudad y una iglesia en pleno Red Light. Nada es casual, todo está pensado y reglamentado. Como bien saben, Amsterdam significa Amstel es el nombre del rio que atraviesa la ciudad, Dam es dique. Como toda ciudad marítima fue y es un punto de intercambio económico, en sus inicios los pescadores hacían sus paradas allí y mientras esperaban a zarpar nuevamente iban a tener sexo con las prostitutas de la ciudad. Circulaba el mito de que si uno no limpiaba sus pecados antes de zarpar iba a tener una tragedia en su regreso a casa, motivo por el que se llenó de iglesias en todo el Red Light para que los marineros sanaran sus heridas y pecados antes de volver a casa…Para conocer más del Red Light los invitó a visitar Amsterdam, no se van a arrepentir.
Después del Red Light partimos al barrio Judío, la casa de Ana Frank, el Royal Palace, el convento de Begijnhof, el museo de la marihuana, la casa más pequeña y el rio más ancho, y los jardínes ocultos de Amsterdam, donde también se encuentran dos iglesias católicas escondidas. Otro de los hechos que hace de Amsterdam una ciudad única, bella.
Hubo un momento en que el catolicismo buscaba ser “erradicado”, así fue como quienes continuaban fieles al catolicismo y tenían dinero, pudieron conservar sus templos sagrados construyendo iglesias ocultas en la ciudad. ¿Ocultas? Si, iglesias que no parecen tal, sino más bien casas que pueden pasar desapercibidas y a menos que uno sepa que es u
na iglesia jamás te darías cuenta.
Otra anécdota que hace brillar Amsterdam es que es una ciudad de los milagros, milagros que dieron origen a que Amsterdam comenzará a ser conocida turísticamente: había una vez un cura internado en un convento, la monja del lugar, como corresponde, lleva una ostia para que el cura comulgue y el curita la vomita. La monja, no se por qué motivo agarra la ostia para quemarla y, curiosamente no se quema. Esto motivo a que la conservaran como un milagro y la gente comienza a venir a Amsterdam a visitar la ostia y pedirle milagros. Resulta que la ostia, no conforme con ser conservada, desaparece y la encuentran en la antigua casa del hombre que la había vomitado, de allí es robada y mágicamente vuelve a la casa en la que había vivido el hombre que la había vomitado; segundo milagro de Amsterdam; comienza a aparecer en los mapas y hoy es Amsterdam.
Amsterdam, la ciudad de mis sueños. La ciudad más linda en la que he estado hasta ahora, por sobre Paris, Londres, Atenas y Madrid…Su arquitectura, sus canales en medio de la ciudad que bordean las casas y las calles, casas que al ser construidas sobre el mar sin construcciones firmes para el agua con el tiempo comenzaron a inclinarse hacia adelante dando a las calles la particularidad de tener fachadas que sobresalen unas sobre las otras y que pareciera que se te vinieran encima. Arquitecturas que invitan a soñar y a comprender el por qué en otros sitios del mundo recién comienzan con las arquitecturas sobre vidrios y en Amsterdam ya son moneda corriente…construcciones innovadoras, creativas y con diseños: arte.
Además, es importante que deje sentado que Amsterdam invitó a que el grupo se uniera aún más. Por sobre todas las cosas las mujeres, que encontramos puntos en común y modos de ver las situaciones diarias muy similares, lo que permitió a todos disfrutar mucho de compartir el viaje y de conocer Amsterdam.
Nos encontramos en un buen momento como grupo.
Un día bastante complicado para embarcarse en un tour gratuito de dos horas de caminata, llovía y hacía frio. No obstante, Amsterdam merece ser caminada con o sin lluvia. Es un estilo Venecia, canales entre medio de la ciudad, arquitecturas particulares y costumbres sociales únicas y sumamente llamativas.
El Tour nos llevó por el Red Light, explicándonos el por qué existe esto en Amsterdam, de dónde viene este libertinaje que, al mismo tiempo que es liberalísimo todo está reglamentado. Así fue que nos comentaron que los países bajos fueron muy golpeados por las guerras y el nazismo, motivo por el que una vez concluidos estos hechos la sociedad se reveló y liberó el funcionamiento social de la ciudad, dando lugar a que hoy Amsterdam sea conocida como: “Good girls go to heaven, bad girls to Amsterdam” o más bien como la ciudad del todo vale.
No obstante, la política de Amsterdam y el libertinaje que la caracteriza es, en gran parte, meramente turístico, pues según nos contaba la guía con las políticas de la ciudad Amsterdam es una de las ciudades de menor consumo de drogas del mundo, y uno de los requisitos más importantes para trabajar en un coffee shop es saber español como idioma principal. A su vez, las políticas liberales están comenzando a opacarse por gobernantes conservadores que buscan limpiar la imagen de Amsterdam como el NADA ES IMPOSIBLE, motivo por el que cerraron un tercio de las vitrinas del red light y de los coffee shop, pues Amsterdam no es sólo sexo, droga y rock n’ roll sino que también atesora historias y anécdotas muy interesantes relativas al arte, como Van Gogh, Rembrandt, Arquitectura de primer nivel, la casa de Ana Frank, el barrio judío, etc. y costumbres sumamente interesantes.
En el Red Light nos encontramos con particularidades tales como una guardería en medio de las vitrinas, donde van niños sin ningún problema a socializar con otros niños mientras sus padres trabajan, esculturas anónimas en medio de la ciudad y una iglesia en pleno Red Light. Nada es casual, todo está pensado y reglamentado. Como bien saben, Amsterdam significa Amstel es el nombre del rio que atraviesa la ciudad, Dam es dique. Como toda ciudad marítima fue y es un punto de intercambio económico, en sus inicios los pescadores hacían sus paradas allí y mientras esperaban a zarpar nuevamente iban a tener sexo con las prostitutas de la ciudad. Circulaba el mito de que si uno no limpiaba sus pecados antes de zarpar iba a tener una tragedia en su regreso a casa, motivo por el que se llenó de iglesias en todo el Red Light para que los marineros sanaran sus heridas y pecados antes de volver a casa…Para conocer más del Red Light los invitó a visitar Amsterdam, no se van a arrepentir.
Después del Red Light partimos al barrio Judío, la casa de Ana Frank, el Royal Palace, el convento de Begijnhof, el museo de la marihuana, la casa más pequeña y el rio más ancho, y los jardínes ocultos de Amsterdam, donde también se encuentran dos iglesias católicas escondidas. Otro de los hechos que hace de Amsterdam una ciudad única, bella.
Hubo un momento en que el catolicismo buscaba ser “erradicado”, así fue como quienes continuaban fieles al catolicismo y tenían dinero, pudieron conservar sus templos sagrados construyendo iglesias ocultas en la ciudad. ¿Ocultas? Si, iglesias que no parecen tal, sino más bien casas que pueden pasar desapercibidas y a menos que uno sepa que es u
Otra anécdota que hace brillar Amsterdam es que es una ciudad de los milagros, milagros que dieron origen a que Amsterdam comenzará a ser conocida turísticamente: había una vez un cura internado en un convento, la monja del lugar, como corresponde, lleva una ostia para que el cura comulgue y el curita la vomita. La monja, no se por qué motivo agarra la ostia para quemarla y, curiosamente no se quema. Esto motivo a que la conservaran como un milagro y la gente comienza a venir a Amsterdam a visitar la ostia y pedirle milagros. Resulta que la ostia, no conforme con ser conservada, desaparece y la encuentran en la antigua casa del hombre que la había vomitado, de allí es robada y mágicamente vuelve a la casa en la que había vivido el hombre que la había vomitado; segundo milagro de Amsterdam; comienza a aparecer en los mapas y hoy es Amsterdam.
Amsterdam, la ciudad de mis sueños. La ciudad más linda en la que he estado hasta ahora, por sobre Paris, Londres, Atenas y Madrid…Su arquitectura, sus canales en medio de la ciudad que bordean las casas y las calles, casas que al ser construidas sobre el mar sin construcciones firmes para el agua con el tiempo comenzaron a inclinarse hacia adelante dando a las calles la particularidad de tener fachadas que sobresalen unas sobre las otras y que pareciera que se te vinieran encima. Arquitecturas que invitan a soñar y a comprender el por qué en otros sitios del mundo recién comienzan con las arquitecturas sobre vidrios y en Amsterdam ya son moneda corriente…construcciones innovadoras, creativas y con diseños: arte.
Además, es importante que deje sentado que Amsterdam invitó a que el grupo se uniera aún más. Por sobre todas las cosas las mujeres, que encontramos puntos en común y modos de ver las situaciones diarias muy similares, lo que permitió a todos disfrutar mucho de compartir el viaje y de conocer Amsterdam.
Nos encontramos en un buen momento como grupo.
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