22/4/09

Hablemos de Psicología

16 – 04 – 09

Hablar de Psicología significa no saber bien a qué nos estamos refiriendo, no obstante, hay ciertos símbolos que nos identifican a pesar de la referencia a la que hacemos cuando decimos pertenecer al entorno “psi”. Esa simbología está representada por un color, el color obispo, violeta, lila o púrpura; como quieran llamarle.
Siempre me llamó la atención que aquí y en la China las facultades de Psicología, los institutos de Psicología y todo lo referido a la Psyche tenga como color el violeta…siempre me he preguntado por qué ese color y no otro. Si uno observa, las Cs. Médicas usan bien blancos o verdes como símbolos de pureza, sanidad, etc., y así sucesivamente otras facultades. Pero ¿por qué Psicología el violeta? Pues bien, mi estimadísima Rocío Fernández Ballesteros lo explico en clase.
El violeta es un color conformado por azul y rojo en iguales proporciones (fifty – fifty), curiosamente el azul es el símbolo de la inteligencia y el rojo el de la pasión. No ingenuamente se ha elegido este color para nuestra amadísima disciplina. Uno, de acuerdo a la corriente a la que adscriba podría darle un significado diferente. Así, los amantes de la teoría de Ellis (Terapia Racional Emotiva; TRE) podrían decir claro Razón y Emoción como componentes básicos de la Cognición, el estudio de la Psicología. Los psicoanalistas dirían pasión equivalente a sexualidad, Edipo, pulsiones y al azul se lo pasan por donde ya saben…Los conductistas radicales dirían ¿pasión, razón? Si no son conceptos operacionalizables no son dignos de estudiarse por la Ciencia psicológica; son fenómenos inexistentes; materialismo eliminativo: la mente a la basura. Quienes abogan por un construccionismo seguramente asignarían al azul la propiedad de construcción de nuevas realidades y perspectivas; sería su as bajo la manga en la terapia, pues como diría G. Bateson: en el mundo del azul, el azul no existe. Y en lo que respecta al rojo considerarían a la pasión como un sentimiento susceptible de múltiples significaciones en función de la construcción personal que tengamos sobre la pasión…En fin, basta de delirios, lo cierto es que el violeta en Psicología es lo que nos da identidad (es).
Siguiendo con Psicología hoy tuve un día ADHD. Hasta ayer a la noche estaba claro que de 10.30 hs a 1 pm iba a tener libre mientras esperaba a una reunión con un Psicólogo del Deporte. No se en qué momento de la noche supuse que mi clase en lugar de ser de 8.30 – 10.30 era de 10.30 en adelante. Como haya sido el proceso me levanté a las 8.30, salí 9.25 del dpto. y llegué a Cantoblanco a las 10, como mi mente dispersa pensaba que estaba con tiempo me metí al aula de informática a imprimir el práctico que tenía que presentar y a las 10.30 me dispongo a ir al aula. Fue allí cuando me dí cuenta que el el horario era de 8.30 – 10.30 y que tenía libre hasta la 1…salí corriendo al aula para, al menos, entregar el práctico. Me encuentro a Charly – mi compañero – que me pregunta qué me había pasado y me cuenta qué habían visto. Acto seguido llega Carlos el docente y le cuento lo acontecido y se me empieza a reir y me dice: nos vemos la semana que viene…
En fin, trabajé sobre mi tesis hasta la 1 que fui al despacho de Victor Rubio. Fue muy amable conmigo aunque no me dio ninguna solución inmediata a mi deseo de insertarme laboralmente por aca, pero seguiré buscando, por ejemplo en la Complu (U. Complutense de Madrid). Volví a mi departamento a almorzar.
Por la tarde tenía clase de Epistemología. Confirmé el horario una y otra vez para que no me suceda lo mismo que a la mañana y lo mismo que me paso aquel jueves que fui a trotar al parque del buen retiro pensando que tenía clase a las 7.30 cuando era 2 horas antes…Así tomé el Renfe en horario, pero allí no termina la cuestión, me quedé dormida en el tren y me levanté en la parada siguiente a la de Cantoblanco. La espera del Renfe de vuelta hizo que llegara a horario a la única clase a la que asistí en el día.
En esa clase, a diferencia de lo planteado anteriormente sobre las posibles interpretaciones del color violeta en Psicología, al explicarnos el positivismo lógico la docente dijo: “esta es la primera gran teoría de la ciencia en la historia, y para satisfacción de todos en esta universidad la mayor parte de los docentes siguen una línea positivista; hacen ciencia”. Así como cuando estudiaba Neuro o Psicoanálisis les daba existencia propia a los neurotransmisores y al inconsciente imaginándome diálogos entre las distintas instancias del aparato psíquico o los canales post – sinápticos con los neurotransmisores, se me vino a la imagen un vampiro al acecho de un cuello que le provea de sangre con la cual alimentarse. Su comentario sonó tan despectivo a las imposturas intelectuales – como llamaría ella a líneas que suponen ser científicas como el psicoanálisis – que me asustó pensar que no haya otra oferta epistemológica más que la del paradigma dominante en la Autónoma.
Para limpiar mi cabeza por un rato y concentrarme en vida natural salí a correr una hora por el parque del buen retiro, para luego regresar a casa sana y salva y con la mente cansada como para continuar mi búsqueda de qué es la psicología, para qué sirve y tantos otros cuestionamientos que me persiguen desde el comienzo de la carrera, y así disponerme a cenar con mis amigos de beca y charlar sobre cine y buenas películas en la historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario