18 – 02 – 09
Miércoles, bendito miércoles. Día en que el palacio real se encuentra abierto para el público en general, gratis. A pesar de eso ayer fue otro día de “como en casa”, en tanto al salir de la facu y pagar el pasaje a Toledo de Rebe llegué para almorzar y relajarme un poco. No vayáis a creer que llegué a la 1 pm, no señor, a las 4 pm arribé a mi casa entre pitos y flautas. Lo cierto es que me relajé apropiadamente después de almorzar, hasta las 17 hs que me levanté de una siestita necesaria que mi cuerpo me pedía.
En ese momento creí que era oportuno salir de paseo por Madrid dado que no tenía actividades por la tarde, pero me encontré con que había llegado el router al dpto. y lucas quiso probar en mi compu si andaba. Así fue como, instalando el software, buscando enchufes y disfrutando de compartir el momento de poner a punto nuestra estadía en Madrid se me hicieron las 7 pm. En ese período también tuve que llamar a Maribel, la dueña del dpto. para pedirle algunas cosas que nos faltan y si por favor podría prestarnos un teléfono digital, ya que nos dejaron uno analógico que nos imposibilita “pegar” tarjetas para llamar a Argentina. Así fue entonces como las 7 de la tarde ya no era apropiado salir por dos motivos: Madrid arquitectónicamente se parece a Buenos Aires (aunque limpio), pero en costumbres de vida es similar a Sgo del Estero: la gente duerme la siesta, trabajan poco tiempo y en épocas de invierno (a diferencia de allá en verano) los negocios cierran cerca de las 8 pm. Además, no se puede disfrutar del mismo modo el paseo que me había organizado ayer de noche que de tardecita. Entonces me quedé en casa.
Comenzaron a llegar los chicos de sus facultades y, como es usual y me pone muy contenta, pudimos conversar un poco de las emociones y experiencias del día entre todos. No obstante, ayer estuve un poco fastidiada, quizá por cansancio, pero estaba un poco molesta. Lo bueno es que logré controlar el malestar, aunque con pequeños deslices. Llegada la noche volví a llamar a Maribel para ver si podíamos buscar el teléfono y unos cuchillos que nos tiene que mandar, así como para darle nuestro teléfono fijo por cualquier inconveniente. Pudimos conversar tranquilamente y con mucha claridad, a diferencia de lo que nos ocurrió a la tarde que pareciera no haber tenido señal su móvil.
Cenamos y después de eso Dami nos comentó que en Movistar (local al lado de nuestro dpto.) tiraron celulares en el día de ayer y que ahora estaba un chico buscando entre la basura objetos descartados. Comenzamos a ver que sacaba mochilas, cd’s, etc…todo nuevo! Y finalmente vemos que saca un teléfono inalámbrico. A los celulares que ayer descartaron en movistar se los había llevado esa noche el camión de la basura, pero eso no quería decir que había que descartar posibilidades de encontrar uno nuevo. Así que cuando este chico se fue, pues consideramos que tenía prioridad de buscar lo que le sirviera, bajamos a buscar algo…
Es muy interesante como en Madrid, al menos, acostumbran a deshacerse de muebles, artefactos domésticos, libros y cualquier tipo de objetos que no utilicen más. De ese modo se arma un club del trueque entre los ciudadanos de Madrid que posibilita a quién carece de posibilidad de comprarse uno nuevo, adquirir algo usado a la módica suma de 0 €…Si uno lleva al otro planteo este mismo hecho, puede pensar que a todo eso subyace una cultura del consumo implícita en la acción de descartar objetos que aún funcionan (y muy bien) con tanta facilidad, como si por tener 1 año de uso no sirvieran más y fuesen basura…por lo pronto estoy investigando esa conducta e intentando situarla en la cultura en la que se encuentra inmersa…A dormir.
Miércoles, bendito miércoles. Día en que el palacio real se encuentra abierto para el público en general, gratis. A pesar de eso ayer fue otro día de “como en casa”, en tanto al salir de la facu y pagar el pasaje a Toledo de Rebe llegué para almorzar y relajarme un poco. No vayáis a creer que llegué a la 1 pm, no señor, a las 4 pm arribé a mi casa entre pitos y flautas. Lo cierto es que me relajé apropiadamente después de almorzar, hasta las 17 hs que me levanté de una siestita necesaria que mi cuerpo me pedía.
En ese momento creí que era oportuno salir de paseo por Madrid dado que no tenía actividades por la tarde, pero me encontré con que había llegado el router al dpto. y lucas quiso probar en mi compu si andaba. Así fue como, instalando el software, buscando enchufes y disfrutando de compartir el momento de poner a punto nuestra estadía en Madrid se me hicieron las 7 pm. En ese período también tuve que llamar a Maribel, la dueña del dpto. para pedirle algunas cosas que nos faltan y si por favor podría prestarnos un teléfono digital, ya que nos dejaron uno analógico que nos imposibilita “pegar” tarjetas para llamar a Argentina. Así fue entonces como las 7 de la tarde ya no era apropiado salir por dos motivos: Madrid arquitectónicamente se parece a Buenos Aires (aunque limpio), pero en costumbres de vida es similar a Sgo del Estero: la gente duerme la siesta, trabajan poco tiempo y en épocas de invierno (a diferencia de allá en verano) los negocios cierran cerca de las 8 pm. Además, no se puede disfrutar del mismo modo el paseo que me había organizado ayer de noche que de tardecita. Entonces me quedé en casa.
Comenzaron a llegar los chicos de sus facultades y, como es usual y me pone muy contenta, pudimos conversar un poco de las emociones y experiencias del día entre todos. No obstante, ayer estuve un poco fastidiada, quizá por cansancio, pero estaba un poco molesta. Lo bueno es que logré controlar el malestar, aunque con pequeños deslices. Llegada la noche volví a llamar a Maribel para ver si podíamos buscar el teléfono y unos cuchillos que nos tiene que mandar, así como para darle nuestro teléfono fijo por cualquier inconveniente. Pudimos conversar tranquilamente y con mucha claridad, a diferencia de lo que nos ocurrió a la tarde que pareciera no haber tenido señal su móvil.
Cenamos y después de eso Dami nos comentó que en Movistar (local al lado de nuestro dpto.) tiraron celulares en el día de ayer y que ahora estaba un chico buscando entre la basura objetos descartados. Comenzamos a ver que sacaba mochilas, cd’s, etc…todo nuevo! Y finalmente vemos que saca un teléfono inalámbrico. A los celulares que ayer descartaron en movistar se los había llevado esa noche el camión de la basura, pero eso no quería decir que había que descartar posibilidades de encontrar uno nuevo. Así que cuando este chico se fue, pues consideramos que tenía prioridad de buscar lo que le sirviera, bajamos a buscar algo…
Es muy interesante como en Madrid, al menos, acostumbran a deshacerse de muebles, artefactos domésticos, libros y cualquier tipo de objetos que no utilicen más. De ese modo se arma un club del trueque entre los ciudadanos de Madrid que posibilita a quién carece de posibilidad de comprarse uno nuevo, adquirir algo usado a la módica suma de 0 €…Si uno lleva al otro planteo este mismo hecho, puede pensar que a todo eso subyace una cultura del consumo implícita en la acción de descartar objetos que aún funcionan (y muy bien) con tanta facilidad, como si por tener 1 año de uso no sirvieran más y fuesen basura…por lo pronto estoy investigando esa conducta e intentando situarla en la cultura en la que se encuentra inmersa…A dormir.
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