19/2/09

El santo más valiente


14 – 02 – 09

Por supuesto hoy nos levantamos “tarde”, compramos un pollo asado con papas y ensalada para almorzar y un rato más tarde decidimos salir a conocer la Gran Via como corresponde, no como la habíamos visitado hasta entonces: casualmente y de pasada. Tomamos fotografías, visitamos negocios y lugares que dejaban sus productos en liquidación y, una vez más, nos sorprendimos de estar en España. Allí mismo nos dimos cuenta que hacía dos semanas estábamos llegando a Ezeiza a tomar el avión para comenzar esta aventura de la que hoy, a 15 días, todavía no somos concientes.
Al volver, por ser San Valentín, tomamos fotografías para que suplan la ausencia de aquellos que vinieron en pareja desde Argentina y dejaron a sus peques por allá. Así como también vivienciamos el amor madrileño y el comercio exacerbado por la creación de días especiales para cada ocasión. Como si el día de los enamorados, de la madre, el padre, etc. fuese sólo ese y el resto pasaran desapercibidos. Es muy interesante presenciar también que los sentimientos y emociones de las personas que se encuentran incluidas en el festejo en cuestión se maximizan también. Benditas construcciones sociales…
Posteriormente al paseo por la Gran Vía cenamos unos fideos con salsa, perfectos para un día de frio en Madrid, lejos de casa. Finalmente salimos a bailar, por segunda vez en Madrid y a un bar que nada tenía que ver con Erasmus. El punto de salida fue Sol, barrio céntrico en el que se encuentran muchos monumentos y edificios clásicos de Madrid. Sin embargo la migración latina se hizo sentir en “ONE MORE NIGHT”, bar al que concurrimos al escuchar Juan Luis Guerra…bailamos, socializamos y a las 3.30 nos echaron a la “puta calle”. Mañana sería un día ideal para asistir a la feria de El Rastro en el barrio La Latina y por la tarde al Parque del Buen Retiro.

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