17 – 03 – 09
Finalmente socialicé. Hace un mes que comenzaron las clases y recién hoy tuve un primer “encuentro” con españoles…y eso que son complicados y ariscos los tíos, eh?
Le robé el mail a una compañera de Epistemología y me volví en el tren con Charly, un compañero de la facu de CC. De la Act. Física y el Deporte que vive en El Escorial y siempre fue muy solidario conmigo. Esto me pone muy contenta porque ya empezaba a pensar que el déficit estaba en lo que yo hacía y no en, no se, un millón y medio de madrileños mala onda…
Me siento bien, en parte, porque una vez, un referente personal para mi, mi abuela Elena me dijo, a propósito de mis repetidas caras de culin que tenía en mi infancia (ahora continúan, pero en menor medida): Estefi tienes que aprender a reírte más. Y yo, como buena testaruda y mal gestada le dije: no, para qué? Y ella, como buena testaruda y una mujer hecha y derecha, con valores firmes y convicciones fuertes me dijo: “no te rias, vas a ver, la vida a golpes te va a enseñar que tienes que reírte”. Son esas frases aleccionadoras que a uno se le meten en la cabeza y le hacen un click interno. A partir de allí soy una niña muy lozana, ¡jaja! En fin, ya pensaba que los años me estaban convirtiendo en esa pequeña malhumorada que supe ser alguna vez, y que por eso me costaba entablar un diálogo con mis compañeros españoles. Pero no, era simplemente darle “tiempo al tiempo”.
A su vez, en Epistemología conozco a otro chico que cursa conmigo y con quien compartimos banco todas las clases. Así que la socialización va en alza. Por supuesto, como olvidarnos de Manu, mi amigo portorriqueño que siempre estuvo ahí firme demostrándome afecto y compañía en todo momento.
Así es, socialmente madrileña.
He tenido la suerte que me cuentes la anécdota de tu abuela Elena alguna vez, y ahora leyendo la misma anécdota me morí de risa y nostalgia porque te imaginaba con tu inconfundible tonadita contándemelo nuevamente (y sumándole todos los aspectos prosódicos y paraverbales de tu forma de contar historias).
ResponderEliminarY evidentemente era darle tiempo al tiempo nomás, porque no hay forma que le caigas mal a nadie, sos una hermosa persona.
Te quiero mucho peti!
Lucas.
Y si... yo también he escuchado anécdotas y lecciones de la abuela Elena y la la mama Poly... hijita!
ResponderEliminarY coincido con luquitas... yo también me asusté al principio de la tefe, pero el tiempo posta que me demostró tu lado suavecito! jajajjaja!
Caminante de la Europa, quiero noticias de Greciaaa!!!